Una mujer buena en la cama es aquella que acepta todo.

La mujer buena en la cama es la que acepta todo en común acuerdo. Es aquella que entiende que el placer no es unilateral. La mujer buena en la cama no necesita actuar como en las películas porno. Entonces, si desea tener una buena conexión en la cama no debe haber nada de cobranza, nada de imposición, sino de diálogo. ¿No te gustaría que ella también exigiera de ti la misma actuación de actor porno, no?

La mujer a la que le gusta el sexo no es mujer para enamorarse y casarse.

Todavía hoy, desafortunadamente, en la cabeza de muchos hombres y mujeres también hay ese pensamiento: “hay mujeres para casarse y mujeres para tener sexo”. La mujer a la que le gusta el sexo es la que habla de sexo de manera natural, es una mujer libre. Y una mujer libre llama la atención por el hecho de que ella tenga áurea propia.
La mujer a la que le gusta el sexo es para enamorarla y casarse.

Una mujer que le gusta el sexo no significa que vaya a abrir las piernas a cualquiera. Feliz, será amigo si usted encuentra a una mujer así: libre, que ama su cuerpo, que se acepta y le gusta el sexo. Quédese allí el nombre que le gusta pronunciar. La mujer a la que le gusta el sexo no es también para casarse, es con la que hay que casarse.

La mayoría de los hombres utilizan la lubricación como la comprobación de que está haciendo su “trabajo bien hecho”.

La excitación de una mujer no se mide por la cantidad de lubricación. Muchas veces una mujer puede lubricar fácil, otras veces puede estar excitada, pero no lubricada. El hombre no debería quedar frustrado con su pareja cuando no presente la lubricación, pero debería enfocarse más en las caricias, en el juego anterior (que llamo de estimular la mente con palabras, atizando los dos puntos G, los oídos). Buscar la tranquilidad y seguridad para ella. La mujer puede estar excitada, pero sus hormonas no permiten la lubricación por uso de anticonceptivo. Como también por otros factores psicológicos, emocionales y tabúes.

Y no tiene nada que ver con el tamaño del pene

El tamaño cuenta sólo si es coraje para proponerle tener relaciones a una mujer. El tamaño del pene no influye en el placer a la hora del sexo. Pequeño, grueso, grande o fino, el hombre tiene que saber usarlo y este es el secreto. El placer no está sólo en la penetración, SINO EN LA MANERA COMO EL HOMBRE CONDUZCA LA RELACIÓN SEXUAL. Principalmente en los preliminares, la conexión, el clímax de la relación, y con ello el conjunto de todo acto sexual para dar placer a la mujer.

Es una gran tontería creer en las afirmaciones anteriores. El sexo es algo que debe ser placentero y sano. Lo que incluye no extrapolar el límite de cada uno. El sexo se ve perjudicado para quienes se ven victimizando por no tener un cuerpo perfecto o un pene grande, o la que finge el orgasmo en todas las relaciones para complacer al compañero.

El sexo sano no impone algo, se conquista con diálogo, respeto y deseo.

 

El sexo que ellas desean, primera parte.

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