Lo primero que hay que decir es que estamos ante una copia descarada de un lugar tranquilo, pero aún así no vamos a prejuzgarla por ello. Al igual que en un lugar tranquilo, la historia es la de una familia que huye de casa el día que se desata una plaga de monstruos alados sensibles al sonido. Ah, y repiten personaje, hija sorda, ya sabéis, sonido, pues una niña sorda que le da mucha tensión al tema.

En general es una película entretenida, con sus momentos de tensión y acción aunque cae en algunos tópicos.


Si no quieres saber nada salta al siguiente párrafo, en caso contrario continúa.

Hacia la mitad de la película introducen un grupo guiado por un sacerdote que actúan como una secta que quiere a la hija sorda porque “es fértil”. Es el único grupo de humanos que sale en toda la película, en serio, ya basta de hacer pensar a la gente que en cuanto haya cualquier problema la gente se volverán sectarios locos, asesinos etc. Hay que recordar que somos animales sociales y, en principio, nuestro primer impulso es relacionarnos antes de arriesgarnos a atacar y robar a la primera.


Los monstruos salen desde el principio, por lo que pierden el factor sorpresa, aunque hay que decir que lo terrorífico de estos seres es su número. Por lo demás cumplen sin pena ni gloria, los de un lugar tranquilo eran menos pero mucho más resistentes y brutales. Y por último, y vale para ambas películas, en cuanto descubren que se guían por el sonido, ¿A nadie se le ocurre encontrar en esto su punto débil y atacarlo?. Me niego a pensar que cualquier bicho un poco terrorífico puede llevar a la humanidad al cataclismo.

6,5 sobre 10

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