Tal día como hoy, pero en 1713, se firmaba el tratado de Utrech para poner fin a la Guerra de Sucesión Española. Después de 12 años de guerrra, Inglaterra, Países Bajos y España firmaban un armisticio que volvía a poner paz entre los mayores imperios de Europa. La guerra fue motivada por la muerte sin descendencia de Carlos II, el último de los Austrias en España. Al estar emparentadas todas las casas de Europa, había múltiples posibles herederos y cada potencia quería que su representante se hiciera con el trono. En esa situación, Felipe V, el primer rey de la Casa de Bornón, se enfrentaba a las pretensiones de amigos y enemigos.

El acuerdo se firmó por fases, Francia, Inglaterra, Portugal, el ducado de Saboya, Prusia y los Países Bajos llegaron a un acuerdo antes de que, 3 meses más tarde, España cediera y se sumase al acuerdo. Los intereses de Inglaterra fueron los más beneficiados, consiguieron Menorca y Gibraltar de España, Nueva Escocia, Terranova y la bahía de Hudson de Francia y el monopolio sobre el tráfico de esclavos en la América española durante 30 años. El interés de Felipe V era conseguir el trono y por ello cedió territorios a cambio de la paz. Sicilia al ducado de Saboya y el Milanesado, Flandes, Nápoles y Cerdeña a Austria.

Al ceder, Felipe V fue reconocido como rey de España y de las Indias por todos excepto por Carlos VI de Austria, que se negó a renunciar al trono español y siguió manteniendo las hostilidades hasta 1714, cuando se firmaron los acuerdos de Rastatt y Baden. Con estos tratados se puso fin al conjunto de 19 pactos comerciales y territoriales que forman la Paz de Utrecht. Al fin se llegaba a un equilibrio de poder en Europa, que había estado regida hasta entonces por la hegemonía de la corona española.

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