Después del análisis de la crisis en Podemos, ahora toca ir a por VOX, la plataforma que, aunque fundada a finales de 2013, ha cobrado especial fuerza en los últimos meses. Este análisis parte desde los 100 puntos que propone el partido de Abascal tras el acto del 7 de octubre de 2018 en Vistalegre y de las intervenciones de representantes del partido en tertulias políticas. Lo primero, antes que Españita, es buscar el origen del partido y su recorrido hasta llegar a las elecciones andaluzas.

El partido VOX se fundó en noviembre de 2013, tres meses antes del mencionado Podemos. En aquel momento eran unos pocos y durante años tanto los medios como la sociedad apenas sabían de su existencia. En los meses previos a las elecciones andaluzas han abarrotado platós de televisión y minutos en los informativos y han sido tachados de fascistas, ultraderecha, etc., por los medios y demás partidos. Pero la realidad es que están ganando apoyos y ya son tendencia entre la derecha joven. Vamos a ver 5 claves que les han hecho triunfar:

La novedad y preparación previa

VOX es un partido que lleva formado más tiempo que Podemos pero, a diferencia de este, se ha cocido a fuego lento. La mayoría de pasos que han dado estaban medidos y calculados, creación de redes sociales, asimilación de memes sobre el partido y difusión de estos, creación de eventos informales para acercarse al votante… y podría seguir un rato. No hubo precipitación y tampoco excesivo triunfo, pero esta bestia dormida ha estado afilando las garras, lista para saltar en el momento adecuado. Y ese momento ha llegado.

Además, el factor novedad propicia una cara limpia, sin casos de corrupción como el PP ni maniobras ideológicas que cambian con la marea como Ciudadanos. VOX ha salido en bloque, con un equipo fuerte y con la lección aprendida, mantener su posición intentando no crear incongruencias en el discurso. Los fichajes que ahora sorprenden por su precipitación , como generales o intelectuales, han sido estudiados y no se hacen a la ligera.

La derecha cabreada

Hubo sorpresas cuando VOX se alzó en Andalucía, el desprecio por parte de los medios y buena parte de la izquierda se cristalizó en casi 400.000 votos. ¿Dónde estaban todos estos fachas?, ¿a quién votaban?, según SIGMA DOS, han venido de todos los partidos, un 15% de izquierdas, aunque mayoritariamente del PP. Podemos no ha terminado de calar en Andalucía, el PSOE se descalabra y el PP no convence con el historial que tiene, lo que se ha traducido en el engorde de Ciudadanos y VOX.

Y en lo que he comentado antes está la clave, los llamados fachas, pueblerinos, catetos, nazis… se han cansado de que haya un menosprecio de los medios y las élites intelectuales a quien no piensa como ellos y VOX les regala los oídos. Como en su día hicieron los homosexuales con la palabra maricón, ahora el propio Santiago Abascal sacaba pecho en el Teatro Barceló de que les llamen fachas.

 

 

“Eres más tonto que un obrero de derechas”

Puede que el obrero se haya cansado de que los partidos de izquierda no concluyan en nada que les afecte directamente. La izquierda actual se ha centrado tanto en defender a las minorías y en los gestos que se ha olvidado de sus votantes objetivo. Hace casi dos meses presenciábamos un hecho curioso, Íñigo Errejón recibió un escrache por parte de un grupo joven de izquierda que le acusaba de “traidor” y de haber abandonado al pueblo.

Porque al señor de 56 años que se levanta para ir a un trabajo precario a las 7 de la mañana, y que no sabe si cobrará su pensión cuando se jubile, le importan tres cojones las ecotasas, las cuotas de género, las banderas LGTBI o si a Franco lo sacan, lo meten o lo tiran a una cuneta (qué irónico sería). Esto no significa que no sean cosas de las que hay que preocuparse, pero no pueden capitalizar el discurso mientras las casas de apuestas invaden los barrios y el empleo sigue siendo precario.

¿Y a quién votar?, pues a quien te garantice lo tuyo, la derecha que te vende seguridad y estabilidad en detrimento de otros derechos. Y que, por supuesto, les lanza contra los inmigrantes, porque está muy bien quejarse de los inmigrantes mientras contratas temporeros a cuatro duros o tienes a una limpiadora filipina en casa.

La derecha joven

Sus padres votan al PP, pero ellos no van a apoyar al partido de la corrupción, de la izquierda ni hablamos y Ciudadanos ha ido dando tantos bandazos ideológicos que muchos ya no se lo toman en serio, como diría Abascal “la veleta naranja”. Y ahí aparece VOX, con sus memes para la chavalada, las Cañas por España y un discurso sencillo y directo, fácil de asimilar y resumido en 100 puntos sin ambigüedades. A esto se suma una aparición en medios fundamentada en los debates, esto desgrana una serie de argumentos que la base joven ha asimilado y reutilizado como hacha de guerra.

Programa multidireccional

Los 100 puntos acordados el 7 de octubre de 2018 en Vistalegre abordan prácticamente todo el espectro de las preocupaciones de la población, desde la salud, educación y economía a medidas sociales sobre la violencia de género y el matrimonio homosexual. Los 100 puntos de VOX se dividen a su vez en 10 secciones muy diferenciadas para apelar a las diferentes necesidades. Son puntos sencillos y sin apenas resquicios por los que introducirse, a diferencia de otros partidos, en los que hay que preguntar directamente por cada asunto en concreto porque no queda muy claro o profundizar en un programa lleno de ambigüedades. En este sentido Abascal y los suyos han sido inteligentes, después de su triunfo en Andalucía, al ser la llave para la gobernación, tomaron una decisión lógica pero casi pionera en España, negociar.

La negociación es una cosa muy sencilla que no se suele hacer mucho, nuestros políticos acostumbran a no ceder ni un palmo de terreno en sus convicciones cuando están en situación de poder y arrastrarse cuando no lo están. Un ejemplo son las elecciones anteriores, Ciudadanos quería pactar a toda costa para echar al PP y Podemos quería su parte del pastel y no pactar con Ciudadanos. La conclusión te sorprenderá, gobierno del PP. Es esta poca inteligencia de no ceder ni un palmo lo que aparentemente ha venido a cambiar Abascal. En un programa de televisión Iván Espinosa explicaba que no pretendían imponer sus 100 puntos porque no podían gobernar solos, por tanto optan por negociar la aplicación de el porcentaje de medidas acordes a su peso en el parlamento. VOX tiene un interés real en cumplir con algunas de sus medidas, o al menos eso parece.

El control de la agenda mediática

Desde el principio VOX se ha sentido abandonado y maltratado por los medios generalistas. Esto se debe a que durante la mayor parte de la vida de la formación apenas han recibido cobertura mediática y en el momento en el que han adquirido relevancia han sido, a su parecer, vilipendiados.

Por estas razones la estrategia mediática de VOX es diferente a la del resto de partidos. Tienen su propia sección de noticias en su página web y una selección sesgada de “VOX en los medios”. En todo momento aprovechan el rechazo o desconfianza de los votantes hacia los medios de comunicación, especialmente contra cadenas como La Sexta a la que apodan como “La Secta”. También escogen dónde y cómo participar, sobre todo acuden a debates y apenas conceden entrevistas, como sucedió con la negativa de Abascal de atender a Jordi Évole en el especial de Salvados sobre VOX.

Conclusiones

Este triunfo no solo es mérito de VOX, en gran parte es mérito de la izquierda elitista y superficial, que prefiere quejarse de que hay “fachas” que preguntarse por qué no estamos siguiendo todos el camino de arcoíris que es su senda. Es más sencillo culpar a los demás que hacer autocrítica. Antes de las navidades se sucedieron manuales de debate para rebatir a los familiares de derechas en las comidas familiares. Hoy voy a tratar un manual, que, en mi opinión, es más útil y no recae en lo básico.

Racistas, ese es uno de los insultos básicos. VOX tiene una estrategia muy definida para tratar la inmigración y que destacó por un titular después de las elecciones de Andalucía “VOX exige expulsar a 52.000 inmigrantes en situación irregular”. En los debates VOX se escudaba en la búsqueda de inmigrantes más afines a la cultura española en Latinoamérica y en la ayuda en origen. La mayoría de las personas que debatían con algún representante del partido se quedaba en en lo superficial, acusando de racistas y ya, sin preguntarles: Vale, expulsamos a 52.000 inmigrantes y para no sentirnos mal ayudamos en origen, ¿Cómo pretenden hacerlo?¿Con qué recursos?.

Homófobos, otro de los grandes pecados capitales, la homofobia, y sobre todo la intención de cambiar el matrimonio homosexual por una unión, en principio es solo un cambio meramente etimológico. Y la pregunta: Si no hay homofobia, ¿Por qué es tan importante crear un término nuevo para el matrimonio homosexual?, al fin y al cabo cada uno puede llamarlo como quiera.

Intolerantes, las medidas de restricción a la inmigración proveniente de países islámicos, cierre de mezquitas cuyos imanes no rechacen el terrorismo o se demuestre que lo financian y la prohibición de impartir la religión musulmana en las aulas. Estas medidas pueden resultar incluso razonables pero tienen una réplica muy fácil. Restringir la religión musulmana parece justo, eliminar la religión en un estado laico, bien. ¿Y la católica?. Porque en VOX van de liberales pero tienen en sus simpatizantes y dentro de sus filas un gran número de católicos y conservadores, que no permitirán un trato igualitario para todas las religiones.

Con todo esto el mayor consejo que puedo dar es que lo mejor para discutir con cualquier persona de una ideología diferente a la tuya es intentar comprenderlo y rebatir desde el respeto, cuantos más calificativos más débil es tu posición.

 

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