The Rookie es una nueva serie de drama policíaco protagonizada por el icónico Nathan Fillion que ya nos tuvo entretenidos con la serie Castle, ya finalizada. Esta vez el actor se ha puesto la corbata de productor para financiar una serie para ABC, distribuida por TNT en España. De momento la serie cuenta con 10 capítulos de los 13 proyectados inicialmente, pero debido al éxito en EEUU ABC ha pedido otros 7 capítulos más para completar los 20 de la primera temporada.

En la serie seguimos a tres novatos, Jackson West, el novato más preparado, Lucy Cheng, una joven recluta que busca hacerse un hueco en la policía y Jhon Nolan, un hombre de 40 años que después del divorcio ha decidido cambiar su vida para hacerse policía. Los tres comienzan su andadura en la policía de Los Ángeles de la mano de sus instructores, que, junto al sargento Grey, no se lo pondrán nada fácil.

La serie es amena, y muy semejante en su estructura a Castle, con casos que duran cada capítulo y que concluyen al final. Hay algún capítulo en el que la trama se alarga otro capítulo más y tramas personales que duran toda la serie, pero en general cada capítulo se puede ver individualmente sin quedar totalmente perdido. Respecto al tono ya no tenemos al Fillion de Castle, continuamente bromeando y con sus averiguaciones milagrosas de detective, ahora es un poli al uso y, salvo algún chispazo, es un personaje nuevo.

Aunque la mayor tiempo del metraje lo pasamos viéndoles de patrulla, también hay momentos para el papeleo, las detenciones y el traslado de presos, lo que le da realismo. Ese realismo le da a la serie un tono interesante y alejado de las clásicas series de policías pero, como todas, cae en el problema más americano que hay, todo les pasa a ellos. Actualmente en la serie han pasado como 2 o 3 meses, en este corto periodo de tiempo los agentes han pasado por casi todo tipo de situaciones, tiroteos, rescates, protección, persecuciones… .

Este problema me recuerda a The Newsroom, que pretendía mostrar situaciones difíciles a las que se enfrentan los periodistas. ¿Cómo lo solucionaban ellos?, muy simple, al igual que han hecho otras series como House, planteaban un claro paso del tiempo para dar espacio entre acontecimientos dándonos a entender que entremedias no había pasado nada tan relevante. A parte de este error hay que decir que merece la pena ver esta serie, es ligera, amena y entretenida.

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