“Año 9177, mil años arriba, mil años abajo, que tampoco hay que pillarse los dedos con estas minucias. La raza humana se aglutina entorno a este edificio, el único que se mantiene en pié. Los parados de todo el mundo sobreviven con salero en las afueras. Dentro, un capitalismo extremo y feroz se impone, gobernado por un rey tiránico, dos guardias civiles, un barbero ilustrado, el sector religioso, un alcalde, su jefa de gabinete y un conserje. Así que, las cosas raras que  puedan ver y oír a partir de ahora, son por eso.”

Así comienza la nueva película de José Luis Cuerda, la llamada secuela espiritual de Amanece que no es poco. Para quien no la conozca lo primero que le recomiendo es que se la vea y si le gusta que vaya a ver la nueva. Es un cine surrealista, muy característico del director, una suerte de café para los muy cafeteros. Tiene momentos un tanto espesos, sobre todo al principio de la película, cuando la historia comienza a pequeños pasos, básicamente relatando lo mismo que se ve en el trailer. Hay quien la acusa de demasiado cultureta pero he de decir que, aunque en determinados puntos es algo pedante, con referencias muy rebuscadas y reflexiones tan ridículamente cultas que cansan, si entiendes las bromas la risa está asegurada.

Durante todo el metraje hay referencias muy sutiles tanto a la actualidad como a elementos aparentemente contradictorios , que se fusionan en una normalidad desternillante. A parte de las situaciones demasiado cargantes he de decir que apenas puedo ponerle pegas a este filme pero creo saber el problema que puede alejarlo del público generalista. La trama, a diferencia de en Amanece que no es poco, está peor introducida y no aparece claramente hasta pasados 20-30 minutos, lo que hace que muchas personas no comprendan qué está ocurriendo. En esto también reside su genialidad, al contrario de la mayoría de películas, donde el argumento decae al final, Tiempo después hace una escalada hasta llegar a un final desconcertante que te deja con una sonrisa en la cara.

Sin duda una gran película que dejará encantados a los amantes del género, a los que no les guste el humor absurdo mejor que no vayan, es tirar el dinero y para gustos hay colores.

 

8 sobre 10

 

 

Habitualmente colocamos aquí un trailer de la película, en este caso recomiendo no verlo porque revienta algunos chistes.*

Anuncios