Momento de elecciones.

¡Y que difícil es elegir!

En las elecciones de mi corazón gano por unanimidad la campaña electoral “Sueños”, terminando por fin con cualquier contrincante que quiera pisarlos.

El poder ejecutivo de mis elecciones lo representa el gobernante más creíble y efectivo de cualquier país corazón. El único capaz de cumplir con todas las expectativas del pueblo que lo habita. ¿Quien es? Mi amigo “Soñar”.

Un momento ¿Saben todos que soñar no cuesta nada? Libre, publico y gratuito. Ahora en mi país corazón el poder legislativo suele consultar a mi interior para legislar. Empecé a notar, casi a diario, que mi derecha suele estar manchada de tinta y que suelo perderme para descubrir cuál es mi próximo antojo literario. Entre cuadernos y papelitos el poder judicial empezó a desarrollarse, sin miedo a juicios ni prejuicios. Pero con algunas cláusulas a respetar, pues el tampoco quiere enjuiciará nadie, sólo amar.

Ahora veo el futuro de mi país corazón. Vi mi alma imprimiéndose a kilómetros de distancia en miles de ejemplares alrededor del mundo, iniciando la expansión de mi mano en tinta. Pienso si, tal vez, Walt Disney habrá elegido el mismo partido político en su campaña electoral. Supongo que si, porque su país corazón decidió seguir con el dibujo de aquel ratón.

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