Si te has metido a leer esto es que o bien sabes lo que ha pasado o quieres enterarte, hagamos un repaso desde el principio. El 13 de diciembre Frank Cuesta, conocido por su trabajo en televisión en programas de animales, publicó en su cuenta de Youtube un vídeo en el que se veía como unos traficantes de animales le pillaban durante un trabajo de rescate. Uno de ellos porta una pistola, Frank intenta quitársela y se inicia un forcejeo, la cámara deja de grabar la escena pero se llega a oír un disparo y al cámara gimiendo. Al rato aparece Frank ensangrentado y ayuda a su compañero a subir al coche para huir del lugar.

Hasta aquí las imágenes, varios medios se hacen eco de la noticia y todo parece quedar en una anécdota, pero aparece por el horizonte Dalas Review, para quien no le conozca, un youtuber cuanto menos polémico. Nadie le había dado vela en el entierro pero el día 15 publicó un vídeo en su canal secundario, “Dalas SIN FILTROS”, en el que acusa a Frank de fingir el ataque. Tras un directo con sus seguidores comentando el vídeo de nuevo, sube otros dos vídeos el día 16 con extractos del directo aportando pruebas sobre la supuesta falsedad del vídeo. Finalmente Frank se cansa y publica un vídeo en su cuenta personal acusando a Dalas de mentiroso y pidiéndole que se reúna con él para hablar y disculparse porque no conoce la labor que está haciendo. Hacia el final del vídeo deja caer una ligera amenaza de las consecuencias si no rectifica mientras explica que tiene más pruebas sobre la veracidad de su vídeo pero que no puede publicarlas porque el caso está en manos de las autoridades del país asiático.

Al día siguiente hay cruce de declaraciones por Twitter. Dalas se niega a disculparse pero invita al presentador a un directo en Youtube con todos sus seguidores para “demostrar que soy un mentiroso”. Frank responde a esta oferta con una frase lapidatoria, “Gracias por la invitacion, pero no me quiero mezclar contigo mas, porque tengo una hija y me da miedo que intentes quedar con ella a solas cuando tenga 13 años”, en referencia al juicio que tuvo Dalas acusado de abuso de menores. Y hagamos otro inciso más.

El 30 de noviembre de este año, poco antes de los sucesos aquí relatados, saltó la noticia de que Dalas había sido acusado por la fiscalía de Madrid por ciberacoso sexual infantil y de abuso sexual a menores de 16 años. Por estos delitos se enfrentaba a una posible pena de 5 años de prisión. Las acusaciones se basan en conversaciones que mantuvo Dalas en el año 2015 con una menor de 13 años cuando el tenía 22 años. Estas conversaciones habrían sucedido en Whatsapp y Skype y se habrían traducido en dos “quedadas” en las que estaba acusado de haber besado y tocado a la joven. La policía también sospechaba que durante la promoción de su libro Fugitivos en el tiempo, habría quedado con varias fans en los hoteles en los que se alejaba en las diferentes ciudades.

El juicio se resolvió con una suerte de tablas, el juez calificó las dos versiones, acusado y acusación, como poco veraces. La primera por decir que era todo parte de una conspiración de sus exnovias y un sector de sus seguidores y la segunda por falta de pruebas. No es el primer juicio del youtuber, que ya se ha enfrentado a dos acusaciones de malos tratos a sus exnovias, el primer juicio se resolvió a su favor y el segundo aún está en fase de instrucción.

Y volvemos con Frank. Tras estas acusaciones Dalas respondió con otra pulla “Mejor preocúpate de que tu hija no se mezcle con cierta persona para que no vaya a prisión por tráfico de drogas en Tailandia ;)” , en clara alusión a los problemas que ha tenido la mujer de Frank, acusada por tráfico de drogas cuando fue encontrada en el aeropuerto con 5 miligramos de cocaína. El valor de la droga incautada es de 35 céntimos de euro y diversas irregularidades han hecho creer que es un ataque contra la familia. Finalmente, mientras Dalas seguía enzarzado en una guerra en las redes sociales con los seguidores de Frank, este ha clausurado su Twitter y su canal de Youtube debido al acoso que sufre su familia, no sin antes pedir que cierren el canal de Dalas.

Y hasta aquí el culebrón, hay que decir que Dalas es gilipollas y más listo que todos los que le critican. Infantil, polémico y molesto en general. Sus confrontaciones en Twitter con otros youtubers llegan casi siempre a ser Trending Topic y suele acabar con todo internet en su contra. A pesar de esto tiene legiones de seguidores, 8 millones y medio de suscriptores en su canal principal y más de 800.000 en su canal secundario, el que usa para tirar dardos. Con respecto a Frank hay que decir que empezó bien, un vídeo explicando lo que había ocurrido y llamando a la calma y cordura, lo necesario para dejar en evidencia al otro personaje. Pero acabó bajando al barro y yendo al terreno personal, y en ese barro las gente aplaudió a ambos contendientes, jaleándolos para que siguieran, el morbo gusta. Los medios cubrían el enfrentamiento y daban bombo a cada una de las respuestas. Antes la gente era bocachanclas en privado, ahora tienen un altavoz multimedia y hordas de adictos a sus necedades.

Al final Frank, cansado ya del revuelo que él mismo había generado, se ha rendido en una pataleta. Bueno, esto es internet, hay mucha gente diciendo tonterías que no le importan a nadie. Si a este elemento no le hiciesen caso ni en su casa los vídeos habrían quedado en el olvido y no tendría la mitad de difusión que tiene. Porque recordemos que con todo este odio el se lucra. Pero bueno, siempre tiene que haber villanos.

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