Antonio García Villarán, doctorado , youtuber, artista, profesor y sobre todo caballero andante. Desde su canal de Youtube y sus conferencias lucha contra lo que él ha definido como hamparte: el arte de no tener talento, pero hacer creer a los demás que estás haciendo algo revolucionario y de gran valor. Estos artistas son ingenieros sociales expertos en controlar a las masas para su propio beneficio . Desde sus vídeos ha cargado contra conocidos del género como Miró o personalidades del mundo del arte alternativo como Yoko Ono. Su éxito es claro, más de 340.000 suscriptores en Youtube y una amplia difusión del término inventado por él.

Entrevistador: ¿Qué significa para ti el hecho de que haya hamparte?

Antonio: A mí personalmente me hace gracia, pero lo que ya me hace menos gracia es que empuje al verdadero arte fuera de la escena, dejando obras de calidad relegadas a un segundo plano.

E: ¿Es un concepto nuevo o ya ha habido hamparte durante la historia?

A: Nuevo no hay nada, el hamparte no deja de ser un arte sin talento al que se le ha dado relevancia inmerecida, lo que ha ocurrido es que recientemente ha habido un boom, hasta el punto de que está copando el panorama actual. Hoy en día cualquiera con un buen marketing y una explicación enrevesada de su obra puede ser un “gran artista”.

E: ¿La especulación en el arte es una causa o una consecuencia?

A: Creo que la especulación ha perjudicado al arte impulsando el hamparte, el mercado actual, el de las grandes cifras, tiene su origen en la primera mitad del siglo XX. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, los impresionistas se morían de hambre porque sus cuadros no se vendían. Marchantes de la época comenzaron a comprar estos cuadros muy baratos y luego se encontraron con los grandes precios que han ido adquiriendo. También ha ido aumentando el número de ricos y eso ha llevado a una necesidad de producir más obras, al fin y al cabo, cuando compras este tipo de arte estás pagando un estatus social.

Yo mismo he leído diarios de marchantes de principios del siglo XX que tenían a mano cuadros de Goya, del Greco, Velázquez… Ahora además ya no están solo los particulares, la creación de museos también ha sido un gran cambio, los museos hay que llenarlos y llega un punto en el que hay más demanda que oferta. Por ejemplo, si querías comprar un cuadro de Warhol hubo un momento en el que tenías que esperar dos años, y eso que Warhol sacaba obras como quien saca churros. Y así surgen cosas como el tiburón en formol de Daniel Hirst, que alcanzó los 12 millones de dólares en una subasta.

E: ¿Es el fin de la era de los “entendidos”?

A: Antes quien decía qué era el arte eran los expertos, las revistas especializadas o los dueños de galerías, pero hoy en día cualquiera puede hacer que su opinión sea escuchada gracias a las redes sociales e internet. Yo soy un ejemplo, el término hamparte surgió como una idea que me pareció graciosa, hice un vídeo y el concepto ha llegado muy lejos. Si te metes en Instagram y buscas hamparte encontrarás más de 100 cuentas dedicadas a ello, y ninguna la he creado yo. Yo creo en el poder de la gente y en conseguir hacer que el mercado cambie desde abajo.

E: ¿Hasta que punto ha afectado esto a la percepción que tiene la población del arte moderno?

A: Ha perjudicado a la población, pero sobre todo ha perjudicado a los jóvenes artistas que ven que Wilfredo Prieto pone un mollete de pan y mete otro dentro y lo llama “pan con pan” y se embolsa muchísimo dinero, llegando a subastar sus obras. ¿Qué les impide a ellos poner una barra de pan dentro de otra? A ver quien les dice que eso no es arte. Les han hecho creer que, sin técnica, esfuerzo ni estudio ya puedes ser un gran artista. Pero ellos tienen tiempo de aprender, hay que atacar a “las vacas sagradas”, estos gurús del arte que nos venden un vaso de agua medio vacío como la panacea.

E: ¿Han afectado las nuevas tecnologías a la manera de concebir el arte?

Por supuesto, yo creo que han ampliado las formas de hacer arte, que los videojuegos o el modelado en 3D son una forma de arte es un debate que hay que desterrar ya. Aún así no creo que los nuevos tipos de arte eclipsen a los anteriores, seguiremos teniendo pintores, escultores… . Los avances tecnológicos también han permitido que el arte llegue a más gente, hay miles de páginas de Instagram, Twitter, Facebook, Youtube… dedicadas al arte. Yo creo que son una prolongación de los artistas, si Goya viviese hoy sería youtuber.

E: A muchas personas les gusta el arte, pero no lo suficiente como para dedicar tiempo a su estudio y sienten una barrera entorno al género. ¿Hay elitismo en el arte?

A: La música también gusta a un amplio sector de la población, cada uno sabemos lo que nos gusta y no hay problema. Con el arte debería pasar lo mismo, la diferencia es que desde arriba nos han dicho que, por ejemplo, si no te gusta Miró no eres inteligente. Yo mismo vivía acomplejado en mi época de estudios de Bellas Artes, en la Universidad… porque nunca me ha gustado Miró. Aún hoy, siendo ya doctorado, creo que no es un buen pintor y ya he madurado lo suficiente como para entender que no tenía por qué seguir la corriente.

No hay que hacer caso a aquellos que intentan humillar por tener más conocimientos, el arte es sencillo, o te gusta o no, o te transmite o no. Tenemos que darle la vuelta a la tortilla, no están tratando como si fuésemos tontos, dejemos de atenderles y se quedarán con sus obras cogiendo polvo en almacenes, que es donde deberían estar. Porque el arte es fundamental, al fin y al cabo el ser humano sin comida muere de hambre, pero sin arte muere de hastío.

E: Ahora que la filosofía ha vuelto a las aulas, ¿hace falta promover también una formación artística?

A: No se nos ocurre nunca pensar en el arte y es algo básico, el ser humano sin comida muere de hambre, pero sin arte muere de hastío, nuestra racionalidad viene pegada a la posibilidad de crear cosas, de experimentar y de transmitir. Si no enseñamos a las nuevas generaciones a valorar esto estaremos perdiendo uno de los recursos que nos hacen ser lo que somos como especie. Por tanto, hace falta una formación, pero sobre todo hace falta reescribir la historia, y ese es uno de mis compromisos. Yo antes recomendaba el libro de Gombrich para iniciarse en la historia del arte, pero he dejado de hacerlo porque apenas salen mujeres. ¿No hay mujeres artistas? Por supuesto que las hay, y muy buenas, la historia está mal contada.

E: ¿El arte dejará el formato físico? ¿Habrá un futuro solo digital?

A: No lo creo, cuando surgieron los CD la gente decía que era el final de los vinilos y hoy en día hay artistas que siguen sacando discos en este formato, de hecho, se están revalorizando. El arte clásico siempre gustará y en nuestra mano está que el hamparte no nos domine.

 

Si te ha gustado la entrevista te recomiendo que te pases por su canal, su blog y las redes sociales, aquí dejo uno de sus vídeos más conocidos.

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