Maestra de Pueblo es el seudónimo de una maestra que ha elegido de las redes sociales su frente de batalla, desde Facebook, Twitter e Instagram, defiende una educación diferente y anima a sus colegas a tomarse la vida con humor. También ha publicado “Maestra De Pueblo, con L De Novata” y más recientemente “Maestra de pueblo. Estado civil: opositora”, unos libros ilustrados por Cristina Picazo, en los que narra sus inicios y sus vivencias como profesora.

Entrevistador: En una entrevista a Educación 3.0 dijo que “Maestra de pueblo” le servía como desahogo. ¿Cree que ha ayudado a algún profesor en su día a día?

Maestra de Pueblo: A mí personalmente me ha ayudado mucho, he conocido a gente genial, he tenido la oportunidad de realizar proyectos que no imaginaba… Si a parte de eso he ayudado a algún profe a reírse, reflexionar o a que vea la educación desde otro punto de vista ya es la pera limonera.

E: En ocasiones muchos profesores temen perder autoridad si se relajan ¿El humor está reñido con el orden en clase?

M.P.: Más que autoridad férrea en el aula dónde no se mueve ni una mosca tenemos que conseguir ganarnos el respeto de nuestros alumnos. Para eso tenemos que escucharles, ser empáticos, darles ejemplo, ser coherentes con nuestros actos y que ellos sientan que pueden contar con nosotros cuando lo necesiten. Yo creo que ahí cabe el humor perfectamente.

E: ¿La pereza y la frustración acaban con el buen profesor?

M.P.: Por supuesto que la pereza y la frustración acaban hasta con el más pintado, pero también la falta de apoyo de la administración, la falta de recursos, los recortes…

E: ¿Crees que las nuevas generaciones de profesores tienen la mente más abierta?

M.P.: Depende. Hay docentes jóvenes que parece que trabajan en clase como hace cien años y docentes más mayores abiertos a los cambios metodológicos que se esfuerzan por conectar con sus alumnos y mejorar cada día. No siempre la juventud viene acompañada de cambio.

E: ¿Qué le dirías a los estudiantes que piensan en dedicarse a la docencia?

M.P.: Que no se metan en esto por las vacaciones.

E: Antes los profesores eran figuras importantes tanto en los pueblos como en las ciudades pero en la actualidad llegamos a ver casos de padres y alumnos agrediendo a profesores. ¿Les estamos perdiendo el respeto a los profesores?

M.P.: Entre ser la figura más importante del pueblo, como pasaba hace años, a agredir a los docentes hay muchos puntos intermedios, ni una cosa ni la otra. Yo creo que las familias tienen un papel importante dentro de la educación. Nuestro reto es integrarles y hacerles partícipes de la enseñanza de sus hijos. Si los padres saben lo que se hace en el aula, pueden colaborar y se sienten parte del proceso seguro que todo funciona mejor.

E: La educación es algo fundamental en la sociedad pero apenas hay reformas y las que se hacen suelen empeorarla ¿Hay que separar la educación de la política?

M.P.: No tenemos que separarla de la política, necesitamos de medidas efectivas en materia educativa y eso sólo se puede conseguir legislando. Lo ideal sería conseguir que la educación no sea un arma arrojadiza entre partidos que luchan por cambiarla en cuanto lleguen al poder, que hubiese un consenso educativo pero eso parece más difícil que encontrar una canción buena de Maluma.

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