Esta guerra no es real, no veremos grandes batallas, trincheras o disparos, bueno disparos quizá si. El siglo XX fue testigo del surgimiento de un nuevo tipo de cultura, la llamada geek, asociada a los comics, videojuegos y la ciencia ficción. En un principio eran una minoría muy estigmatizada por la sociedad, el friki era aquel chico adolescente granudo, con gafas, comics, ordenadores y pocos amigos. Esto se vió reflejado en el cine y la televisión burlándose de este colectivo.

Con el transcurso de los años el colectivo ha crecido exponencialmente, lo que ha hecho que los grandes estudios vean un nicho de mercado a explotar. Una vez creados, los productos han llegado a las masas, que lo han aceptado, haciendo crecer aún más a este grupo hasta casi normalizarlo. La mayoría de jóvenes nacidos en los 80 y 90 han crecido con videojuegos, películas de superhéroes, cine de ficción… . Ahora esos niños son adultos y siguen consumiendo este tipo de entretenimiento. Síntoma de ello son series como Juego de Tronos y la creación en masa de sagas de Marvel, DC, Star Trek o Star Wars. Esto en principio es una ventaja, más recursos para series y películas que no los tendrían si fueran para un público tan limitado, pero esta vía también ha llevado a una hibridación entre la cultura friki y los gustos de la sociedad. Hay películas de superhéroes pero apenas son fieles a los comics, vemos películas de Star Trek como superproducciones pero se orientan más al cine de acción con unos pocos guiños a la saga original.  El friki ha visto como el mercado ha fagocitado sus gustos en pos de extenderlos.

Pero aunque se han extendido aún vemos de vez en cuando a los medios de comunicación asociando tiroteos o agresiones con el hecho de que los jóvenes que los perpetraron jugaban a videojuegos violentos. Tampoco se hace apenas eco de una industria que mueve a millones de personas y billones de euros en ventas y competiciones. Para eso se está empezando a consolidar un grupo pionero de periodistas de videojuegos que aunque aún no tienen la reelevancia en los medios generalistas, se están haciendo un hueco en las redes sociales. Pero aún hay que convencer de que un abogado, un ingeniero, un médico o cualquier adulto con responsabilidades puede compatibilizarlas con llegar a casa y echarse unas partidas o leer un cómic, no es incompatible.

También cabe destacar que los videojuegos son un producto cultural que no están , en ocasiones, pensados para niños. Vemos a muchos padres comprándoles a sus hijos de 10-11 años un Call of Duty y luego se quejan porque son muy violentos, es como llevar a tus hijos a ver la última de terror gore en vez de ir a ver una de dibujos. Tampoco es un drama pero es la ruptura generacional a la que nos ha tocado enfrentarnos.

Porque al fin y al cabo ¡Vivan los frikis sin cerebro!

 

Anuncios