El cuerpo de Policía Nacional, encargado de la seguridad en las ciudades, es el segundo más numeroso después de la guardia civil y el más antiguo de nuestro país. Se fundó en el año 1824, durante el reinado de Fernando VII, ante la necesidad de agentes que velasen por la seguridad en las ciudades, por tanto tiene un carácter fundamentalmente urbano. Se creaba con el nombre de Policía General del Reino y tenía competencias muy similares a las que tiene en la actualidad: velar por el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos y poner en disposición de la justicia a los criminales.

Durante la dictadura, uno de sus episodios más oscuros, se convirtió en en el Cuerpo General de Policía, con competencias en materia de homicidios, crímenes y represión política, aunque no se debe confundir con la Policía Armada, encargada de mantener el orden público. Por su uniforme gris eran conocidos como “los grises”. Su Brigada Político-Social fue la policía secreta durante el franquismo, encargada de la persecución política y autora de asesinatos y torturas. Varios de sus miembros fueron famosos por la violencia que ejercían en los interrogatorios, tal es el caso de  Antonio González Pacheco, alias “Billy el Niño”.

Al término de la dictadura, en 1978 estos dos cuerpos se reestructuran y se convierten en el Cuerpo Superior de Policía (Antiguo Cuerpo General de Policía) y Cuerpo Nacional de Policía (Antigua Policía Armada). En 1986 estos finalmente se unen para la creación del actual Cuerpo Nacional de Policía. En la actualidad cuenta con más de 60.000 agentes repartidos por todo el territorio nacional para velar por la seguridad de los ciudadanos.

 

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