Santos llego a la casa de Nariño el 7 de agosto de 2010, durante 8 años que ha durado su gobierno, el expresidente se ha convertido de la noche en la mañana en el presidente con menor índice de popularidad para los colombianos. Una de las principales causas de ese bajo índices de popularidad se debe principalmente al proceso de paz. Sus dos mandatos de Juan Manuel Santos se han centrado en conseguir la gran paz de Colombia y acabar con un conflicto que durante 50 años había causado el terror en todo el país, pero para conseguir la paz Santos tuvo que arriesgar su cargo como presidente del país, algo que no estaba en los planes del expresidente.

Cuando se inició el proceso de paz, toda Colombia esperaba de ese acuerdo algo prometedor para la seguridad del país, pero lo que estaba ocurriendo en la Habana solo era un circo dirigido por las FARC, ya que su principal objetivo era dejar las armas y formar una fuerza política que tuviera voz y voto. Es aquí donde Santos comete un gran error, al permitir que los altos cargos de las FARC salieran impunes de sus cargos y ninguno pasar por la justicia colombiana para dar la cara por sus crímenes cometidos.

Lo que Santos quería con el proceso de paz era tener el Nobel así tuviera que ser el títere de todo el proceso. El expresidente quería ser recordado ante el panorama internacional como un héroe que acabo con el conflicto armado más antiguo del mundo y que gracias a eso fue galardonado con el Nobel de la paz.

Gracias a la avaricia y el egoísmo de Juan Manuel Santos, estamos ante una Colombia que ve con buenos ojos el acuerdo de paz y, por otro lado, gran parte de la población colombiana que ve esta paz una gran mentira que ha permitido que asesinos y terroristas tengan un puesto en el congreso mientras se siguen lucrando con sus actividades ilícitas.

Con la salida de Juan Manuel Santos del gobierno colombiano, el nuevo mandatario de la Republica se enfrenta al gran reto de conseguir unir a un país totalmente dividido. Iván Duque tomara posesión de una Colombia fragmentada y desilusionada por una paz llena de mentiras.

 

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