Ahora que se acerca la Semana Santa vamos a darle una vuelta a las religiones mayoritarias alrededor del mundo. Muchos conocemos por encima la doctrina de la Iglesia católica, pues si lees esto desde Latinoamérica o desde España seguramente hayas sido criado en su fe. Aunque solo sea en los sacramentos principales.

Son muchos los sistemas religiosos existentes, por lo que normalmente se clasifican en los que siguen a un único dios o los que siguen a varios. En la rama de las monoteístas se encuentran el islamismo, el judaísmo y el cristianismo; y en la rama de las politeístas se destacan el hinduismo y el budismo.

 

Empecemos por esta última, una de las menos conocidas por los occidentales. El Budismo, como la mayoría de las religiones, trata de dar una solución espiritual al sufrimiento humano. Se basa en las enseñanzas de Buda, que no es ningún dios, sino que fue un sabio llamado Siddharta Gautama. Este es un punto diferenciador con otras religiones, pues la figura a la que siguen los creyentes no es un dios al uso. Para los budistas, las leyes que gobiernan el Universo no han sido dictadas por un creador, sino que están ahí desde siempre. Respecto al sufrimiento, Buda dice que esta insatisfacción rige nuestra vida e influye en todos los demás aspectos. Toda la raíz de este sufrimiento se deriva factores como poseer, el deseo, la riqueza o la fama.

Para extinguir este sentimiento debemos perfeccionar nuestra ética, la disciplina mental y la sabiduría. Un ejemplo de ello sería rechazar pensamientos de egoísmo, la violencia, el robo… En este punto se parece bastante a la religión católica que conocemos. Algo que todos conocemos del budismo es el karma: cada acción produce un efecto, el que a su vez producirá otros efectos secundarios. Así, cada acción y cada pensamiento tendrá un efecto. Los actos que realizamos en el pasado condicionan nuestro presente, y a su vez, nuestro presente condiciona nuestro futuro. Se estima que alrededor de un 7% de la población mundial es budistas.

 

Por otra parte, el principal objetivo del Hinduismo es la directa experiencia mística de la realidad, pues, para ellos, esta experiencia es religiosa por naturaleza. Algunos de los dioses más relevantes dentro de esta religión son Brama, Vishnu y Shiva. La base de todo el Hinduismo es la idea de que todo lo que nos rodea son distintas manifestaciones de la misma realidad, llamada Brahman. Brahman es la realidad suprema y final, la que se entiende como la esencia de todas las cosas. El Hinduismo utiliza bastantes mitos, y un tema recurrente en estos es la creación del mundo a través del auto-sacrificio de Dios (sacrificio en el sentido de ‘hacer sagrado’). Mediante este sacrificio, Dios se transforma en el mundo, y este se transforma en Dios. A este proceso lo llemana lila.

En la visión hindú de la naturaleza, por lo tanto, todas las formas son relativas y siempre cambiantes. La fuerza dinámica de este mundo es karma, otro concepto importante del pensamiento hindú. Karma significa acción, la fuerza de la creación. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto. Se estima que un 15% mundial es hinduista.

 

Pasando a las religiones monoteístas nos encontramos con el Judaísmo. Como cultura, los judíos tienen una gran variedad de creencias. Las principales vertientes son:

  • Ortodoxos: los más antiguos y conservadores, se remontan a Palestina y Babilonia.
  • Reformados: llamados también “liberales” o “progresistas”, son el extremo opuesto a los ortodoxos.
  • Conservadores: quieren ser la vía media entre ortodoxos y reformados.

Se debe tener en cuenta que el Judaísmo ha sido modificado y se han creado otras corrientes del mismo además de estas tres, pues la mayoría de las religiones han ido creando sus propias interpretaciones de los escritos en los que se fundamentan, y el Judaísmo es una de ellas. En la fe hebrea hay trece principios, algunos de ellos son la fe en la existencia de Dios, en su eternidad, en la venida del Mesías y en la resurrección de los muertos. Para los judíos nada en la humanidad es casualidad; aunque sea en el momento antes de la muerte, todo tiene un significado. El porcentaje de judíos en el mundo es difícil de determinar debido a los problemas para definir el propio término.

 

El Islamismo es una cultura cuya vida social, familiar, educativa y, muchas veces, judicial, están pautadas por la religión. El único Dios para los musulmanes es Allah, y su libro sagrado, el Corán. Como adaptación del Corán a sus leyes, tienen la Sharía o Ley Islámica, en la que se hayan los derechos y deberes del hombre, la ciudadanía, los delitos, las penas… A diferencia de la Biblia para los cristianos, que conduce las orientaciones morales, la Sharía rige específicamente la conducta de sus creyentes.Por último, otra adaptación del Corán a la legislación de las instituciones es la Sunna, una colección de enseñanzas y aprobaciones del profeta Mahoma.

En el Islam también hay dos corrientes distintas: los suníes y los chiíes, con múltiples y complejas discrepancias que darían para otro artículo. Lo mismo ocurre con las distintas interpretaciones del Corán. La población musulmana constituye el 23% del mundo.

 

Finalmente, el Cristianismo es la religión fundada por Jesús Sus creyentes están divididos  mayoritariamente en tres grandes ramas:

  • Ortodoxos: no reconoce al Papa de Roma como único delegado de Dios en la Tierra, sino que todos los obispos son iguales. Son un 12% dentro del cristianismo.
  • Protestantes: pueblos germanos y anglosajones. Alrededor de un 37%.
  • Católicos: que reconocen al Papa como delegado de Dios. Son la mitad de los cristianos.*

*el 1% restante son mormones o testigos de Jehová.

Aunque casi todos conocemos las principales enseñanzas vamos a dar unas pinceladas. La figura del Padre es omnipotente; la cruz el principal centro de atención de la fe y devoción cristianas, pues es el símbolo de la salvación de Jesús, que se sacrificó por la humanidad. Como sabemos, la religión cristiana se basa en diez directrices o mandamientos. Los tres primeros se refieren a las obligaciones del creyente hacia Dios: amarle sobre todas las cosas, no tomar su nombre en vano y santificar sus fiestas. Los otros siete mandamientos se refieren a las obligaciones respecto al prójimo, hacia los demás: no mentir, no matar, honrar a tus padres, etc. El Cristianismo es la religión más extendida en el mundo con un 31’5%.

 

Estas líneas generales, superficiales pero importantes, ayudan a conocer y despertar la curiosidad sobre religiones externas a la mayoría de nosotros. Estas doctrinas aún tienen bastante peso en nuestra sociedad, por lo que animo a los lectores a documentarse sobre ellas y así poder comprender mejor el mundo en el que vivimos.

 

Anuncios