Con el desarrollo de los transportes, los conflictos bélicos, el aumento en las comunicaciones, las fugas de cerebros respecto al paro de muchos países…los movimientos migratorios son palpables por todo el mundo desde mediados del siglo XX, pero que cuanto más se acercan a nuestros días, nos encontramos en todas las ciudades con una amalgama de gentes procedentes de otras regiones nacionales, pero también de otros países ya sean de la propia Europa o lejanos propios de los continentes americano o el occidente asiático.

En el caso español, ¿sabemos realmente cuando estas personas extranjeras pueden formar parte de la población española?

Esta solución la ha proporcionado el Ministerio de Justicia español, cuya última reforma del 4/10/2010 nos aporta los siguientes datos para conocer las diferentes formas de conseguir la nacionalidad española.

Primero, tenemos que hablar de lo más común que es la nacionalidad española para españoles de origen, es decir, los nacidos de padre o madre españoles o los nacidos en España si son hijos de al menos un padre nacido en España; y otra también común es la nacionalidad por residencia, aquella que exige a la persona residir durante diez años en España de forma continuada y ligada a toda legalidad vigente durante esos diez años.

Una forma, con un carácter más especial, es aquella nacionalidad concedida por Carta de Naturaleza, la cual es una forma de adquisición de la nacionalidad que no se sujeta a las normas administrativas vigentes, sino que tiene un espíritu alternativo, ya que es otorgada o denegada por el Gobierno valorando las diferentes circunstancias de la persona a tratar.

La nacionalidad española por posesión de Estado, por la que una persona extranjera ha utilizado la nacionalidad española y todos sus derechos durante diez años sin ser español, pero siempre que haya gozado de la ciudadanía de manera responsable acorde a las leyes vigentes. Es muy común en aquellas personas que no tienen ningún título en el Registro Civil o que desconocen de que el título registrado carezca de validez.

Finalmente hay una forma de obtener la nacionalidad denominada como ‘’nacionalidad española por opción’’, que es aquella en la que la persona puede optar a la nacionalidad española o no, como son los hijos menores de extranjeros que han sido nacionalizados en España, hijos cuyos padres eran originariamente españoles, extranjero con mayoría de edad adoptado por un español siempre y cuando lo haga en un plazo de dos años tras la consolidación de la adopción…

Muchos de los cinéfilos se preguntarán qué ocurre con los matrimonios entre un español y un extranjero, ya que en fechas cercanas al 2000 se generalizaron tanto en la realidad como en muchas de las series y películas españolas. Estos matrimonios mixtos se diferencian de un matrimonio entre dos personas de la misma nacionalidad en que existe la necesidad de tramitar un expediente previo a la celebración de la boda en la que se demuestre que ambos tienen capacidad para celebrar el matrimonio y comprobar si la celebración del matrimonio carece de vicio alguno. Desde el momento de la celebración y la obtención del certificado de matrimonio, el ciudadano extranjero se convierte en familiar de un ciudadano comunitario y por lo tanto, con derecho a residencia en España en régimen comunitario.

No hay que olvidar que cuando se realizan este tipo de trámites, se suelen recomendar algunos consejos a las personas que deseen ser ciudadanos españoles, como son hablar español, conocer la historia, sociedad y costumbre españolas ya que habrá que superar un examen sobre conocimientos institucionales, constitucionales y socioculturales de forma obligatoria, y no trabajar en B/en negro, es decir, no trabajar sin contrato, ya que no sólo se trabaja de forma ilegal y no hay forma de demostrar este trabajo, sino que ligado a estos trabajos encubiertos suelen ir sueldos paupérrimos y despidos en el momento de necesitar un día de asuntos propios o mostrar algún tipo de problema.

En la actualidad, muchos de los países están mejorando la forma de acceder a la nacionalidad ya que los movimientos migratorios son cada vez más frecuentes ligados a cuestiones profesionales, pero otros países colocan cada vez más barreras institucionales para evitar la entrada de grupos extranjeros a raíz de cuestiones ideológicas, raciales o de procedencia. Quizá debamos echar un vistazo a la historia y observar como la población de todos los países ha necesitado buscar otro país en el que encontrar unas circunstancias favorables que la ayuden en un determinado ámbito (profesional, ideológico, bélico…), y que ante todo, no somos ciudadanos, sino que somos personas.

 

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