Este 20 de noviembre se cumplen 42 años de la muerte de Francisco Franco, dictador de España desde su victoria en la Guerra Civil en 1939 hasta su fallecimiento en 1975. Aún hoy seguimos quitando nombres franquistas de las calles, incluso hace medio año se abrió el debate sobre si se debían exhumar los restos del llamado Generalísimo del Valle de los Caídos.

A los nacidos en democracia esta fecha de 1975 puede parecernos muy lejana, pero en realidad no ha pasado nada de tiempo. Nuestros padres vivieron la dictadura, más o menos tiempo, pero la vivieron. Muchos de nuestros abuelos nacieron durante la Guerra Civil. Así es de reciente este pedazo de la historia de España.

Aún así, por muy cercana que sea realmente, no sorprende lo poco que sabemos los jóvenes de este periodo. Durante el instituto, yo diría que ha tenido suerte el estudiante que haya llegado a dar este tema, pues como los planes de estudio se empeñan en meter los más de veinte siglos de historia en un curso, y volver a empezar desde el principio al siguiente, nunca se llega a más de 1850 (y gracias). Incluso para la temida Selectividad, cuando los profesores apuran más que nunca, llegamos al tema quince (estando el franquismo en el dieciocho). Vamos, que ni nos acercamos. Cierto es que viene en el libro y en los apuntes, pero ahí llega tu decisión sobre si leerlo o no. Y ya sabemos en qué desemboca eso.

No soy partidaria de meter temas a la fuerza, y está claro que a quien no le guste la historia no le va a interesar, pero en estos años hay muchos recursos para enseñar de manera dinámica. En vez de sentar a un chaval de 16 años en una silla a escuchar durante una hora la misma voz tediosa de siempre, puedes poner una película y sobre ella ir explicando. Sobre el franquismo, que es el tema que nos atañe, hay películas bastante fieles a la realidad que valdrían para un fin didáctico.

¿No se trata de enseñar a los jóvenes para que no repitan lo que ya se ha vivido? Ponles Dragon Rapide, dirigida por Jaime Camino, que contó con la colaboración del prestigioso historiador Ian Gibson. ¿Quieres mostrar el papel de las mujeres anarquistas durante la guerra? Ahí tienes Libertarias.

Los libros de Paul Preston también pueden servir de ayuda en las aulas. A lo mejor son demasiado pesados para que los alumnos los lean en casa, pero los profesores pueden utilizar ciertas partes para hacer más amena la explicación de una cuestión.

Esto es lo que pienso cuando veo vídeos como los de Fortfast, youtuber conocido por sus vídeos en los que pregunta a la gente por la calle. En muchos de ellos, normalmente sobre cultura general, las cuestiones son sobre historia reciente de España, y en especial uno de ellos me dejó alucinada. Fortfast pregunta que en qué año terminó la Guerra Civil española, y una chica responde que en 1989. 1989. Vale que no puedas responder exactamente si 1938 o 1939, pero, ¿1989? Franco llevaba muerto más de diez años.

Por esto precisamente creo necesario este tipo de “recordatorios” en los que se apela a un hecho histórico: el final de la Segunda Guerra Mundial, la muerte de Kennedy, el atentado contra las Torres Gemelas, la muerte de Franco… Muchos de estos hechos tienen repercusión en el presente, y luego ocurre que no sabemos de dónde vienen los problemas o no entendemos una cuestión que están debatiendo en nuestro Congreso.

 

Lean todo lo que puedan de historia, el conocimiento no ocupa lugar y es imprescindible para no repetir los mismos errores.

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