Sierra Nevada albergó del 7 al 19 de marzo la competición mundial de snowboard y freestyle 21 años después de la de esquí alpino. El acto contó con la participación de 777 deportistas procedentes de 50 países de los cinco continentes. Se sometieron a 13 disciplinas, de las cuales 10 serán olímpicas dentro de un año, durante los 12 días que duró la competición.

    Esta comenzó con la modalidad de los baches, de la cual Ikuma Horoshima consiguió vencer al canadiense Mikael Kingsbury, llevándose los dos títulos. En cuanto a la modalidad femenina, el oro fue para la australiana Britteny Cox, que consiguió hacerse con la victoria pasando a la francesa Perrine Laffont, que tuvo que conformarse con la plata pero que al día siguiente consiguió hacerse con el oro en la modalidad dual.

    La siguiente disciplina fue Big Air en snow y Aerials en esquí. Aquí todos los ojos estaban puestos sobre Lucas Eguibar, que obtuvo el segundo puesto en la modalidad de boardercross, ya que fue superado por el francés Pierre Vaultier.  Al día siguiente, Eguibar y Regino Fernández, los dos españoles, lograron la segunda medalla de plata para España en la modalidad de boardercross por equipos. El austriaco Andreas Prommegger consiguió hacerse con dos oros en las disciplinas del gigante y el eslalon paralelos.

    En cuanto al esquí acrobático femenino, la medalla de oro fue para la francesa de 15 años Tess Ledeux, que consiguió que todos los ojos se pusieran en ella. También hay que mencionar a la checa Ester Ledecka, que consiguió hacerse con el oro en gigante y con la plata en el eslalon de snow. Pero, sobre todo, la que de verdad sorprendió gratamente al público y más que nada al jurado, fue la austriaca Anna Gasser, que consiguió una puntuación perfecta en el Big Air de snowboard.

España quedó en decimotercera posición en el medallero final, el cual se encuentra encabezado por Estados Unidos con seis oros, tres platas y cuatro bronces y por Francia con cuatro oros, cinco platas y cinco bronces.

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