¿Es aún necesario en España? ¿Cómo se vive en otros países?

     Todos sabemos que el 1 de mayo es el Día Internacional del Trabajador, el día que los sindicatos como CCOO y UGT organizan manifestaciones por toda España en conmemoración a la lucha que trajo la jornada de ocho horas en muchos países de Occidente en los que antes se trabajaba diez o doce horas.

     Cada año se puede leer en las redes sociales o en las conversaciones de los bares si este día sigue siendo necesario en nuestro país, ya que nosotros ya alcanzamos el derecho a la jornada de ocho horas. Bien es cierto esto último, pero según la Confederación Internacional de Sindicatos (CSI), España es uno de los países que más vulnera los derechos de sus trabajadores. Veamos algunos ejemplos. Desde la última reforma laboral, muchos trabajadores han tenido que aceptar condiciones menos favorables y salarios más bajos, hasta siete puntos de diferencia desde 2011. Más de uno habremos oído casos en los que el empresario encadena contratos temporales a sus trabajadores en vez de hacerles uno fijo con más remuneración, vacaciones y días libres y los derechos que le corresponden. En algunos casos se llega incluso a vulnerar el derecho a sindicarse, como vimos en el pasado mes de julio cuando el Supremo condenó a Abanca a pagar una indemnización a Alternativa Sindical de Cajas de Ahorros por no permitirles crear secciones sindicales con representantes al frente.

     A pesar de los casos descritos y del cuestionable derecho a la huelga del que no disfrutan algunos trabajadores, España está en el puesto 2 de la clasificación en seis grupos sobre los países que más vulneran los derechos de los trabajadores, siendo 1 cuando la vulneración es un contados casos y 6 en los países que prácticamente no tienen derechos laborales. Según este estudio realizado por el CSI, en nuestro grupo están países como Portugal, Rusia, Senegal, Irlanda y Hungría. Por otro lado, los que casi no tienen derechos laborales son los países con conflictos bélicos como Ucrania o Siria.

     Sorprendentemente, en el ránking de los peores países para trabajar se encuentra Estados Unidos, en el que, según este estudio, no hay derechos garantizados o se vulneran sistemáticamente. Al contrario que en el país norteamericano, entre las mejores posiciones de este ránking se encuentran Noruega, Francia y Uruguay, países en los que los trabajadores gozan de unos derechos sólidos que son violados ocasionalmente.

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