Pocos son los que sabían que en pleno parón liguero por selecciones, y camuflada por los partidos de la selección absoluta, la selección española sub-21 se jugaba la clasificación para el Europeo de Polonia de 2017, que tendrá lugar entre los días 16 y 30 de junio. Tras haber quedado segunda de grupo (con 23 puntos) en la fase de clasificación por detrás de Suecia y delante de la Croacia de Kovacic y Halilovic, que se quedaría fuera del europeo, España debía jugar la repesca a un partido de ida y vuelta contra Austria, segunda de su grupo, que decidiría quien tenía que reservar los billetes para Polonia.

La ida, disputada el pasado viernes 11 en el Arena Sankt Polten austriaco, dejó la eliminatoria totalmente abierta tras el resultado de empate a 1. En una primera mitad con dominio total y absoluto de los pupilos de Albert Celades, a España le costaba probar al portero austriaco Bachmann, a pesar de las numerosas llegadas de las que disponía el equipo capitaneado por el futbolista del Everton Gerard Deulofeu. Este, con su gol de penalti en el minuto 45, tras un claro derribo del central Austriaco Schoissengeyer sobre el mismo Deulofeu, se convertía en el máximo goleador de la historia de la selección española sub-21 con 17 tantos. Atrás, la defensa, liderada por el sportinguista Jorge Meré y el madridista cedido en el Eintracht de Frankfurt Jesús Vallejo, era sólida. Arrancó la segunda mitad y los austriacos salieron a por todas. A España le faltaba la intensidad de la primera parte y se notó en las numerosas pérdidas de balón, que propiciaron el empate de los locales tras un centro lateral que superó al guardameta Kepa y que Jonny introdujo en su propia portería en el intento del despeje. El centro del campo no funcionaba y Celades introduce a Marcos Llorente para sacar a Marco Asensio, que aunque fue de los mejores no tuvo su día. El alavesista mejoró la imagen de España, que, tras la entrada al campo de Munir y Borja Mayoral, dispondría de varias ocasiones antes de que el árbitro diera por finalizado el encuentro. España se quedaba con la miel en los labios y todo quedaría para Albacete, donde las espadas estaban en todo lo alto.

El Carlos Belmonte auguraría el vencedor con el partido de vuelta disputado este martes. Celades optó por cambiar el esquema y pasar del 4-3-3 al 4-2-3-1, introduciendo al navarro Mikel Merino, que junto a Saúl jugarían en el doble pivote, y a Mayoral en el once inicial y dejando en el banquillo a Asensio y a Iñaki Williams, que para sorpresa de todos fue alineado de titular en la ida. El resto del once, los mismos que empataron en Austria: Kepa, Jonny, Meré, Vallejo, Gayá, Denis, Oliver y Deulofeu. El partido arrancó con las ganas de siempre de España pero con poco acierto de cara a portería. Gayá reclamó una mano clara en el área austriaca que el árbitro no pitó y, mientras el ímpetu de España se apagaba, Austria empezó a crecerse y a sacudir a la rojita, en la que ni Oliver ni Denis eran protagonistas. Tras el paso por vestuarios España comenzó a carburar de nuevo y se vio una mejor versión dirigida por el incombustible Saúl, que, sumado a la verticalidad de “Deulo” y la  inmensa segunda parte de Mikel Merino, pasó por encima de una Austria que no sabía si atacar o defender. Las ocasiones se sucedían ya con Asensio en el campo tras entrar en lugar de Óliver, pero no entraba la pelota. Ni Mayoral ni Deulofeu acertaban en dos ocasiones clarísimas y tocaba sufrir, pues un gol visitante nos dejaba fuera. En los compases finales Celades daría entrada a Williams y a Llorente, que solo servirían para hacer pasar el tiempo, y el arbitro pitó el final, 0-0.  El gol fuera de casa nos daba la clasificación ante el empate en el cómputo global, ¡estamos dentro!.

    Aunque se haya conseguido la clasificación para el europeo, este hecho no empaña el mal juego de España, muy irregular, con sobresaltos y declives en los 90 minutos de un mismo partido. Una selección con jugadores ya consagrados a nivel internacional, caso de Saúl, Oliver o Denis Suarez, con experiencia en las principales ligas internacionales, Jonny cuenta con más de 120 partidos en Primera con el Celta y Deulofeu con más de 160 entre la Primera española y la Premier League inglesa, y que son verdaderas joyas con gran potencial para crecer, Jesús Vallejo y Jorge Meré con 19 años (entre otros), pero sobre todo, una selección con jugadores a los que el talento y la calidad les sobra, no puede pasar apuros para clasificarse para un europeo, en el que, a priori, es la máxima favorita y tendría que ganar casi obligada. Esta generación de futbolistas nacidos después del 94 es increíblemente buena y no se debería desaprovechar, por lo que tanto Albert Celades como los futbolistas deben trabajar en mejorar el aspecto colectivo si quieren llegar a junio en condiciones de alzar el título, que no pudieron revalidar en 2015 tras caer eliminados en la fase de clasificación.
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