Veinte. Veinte son los zorros que hay que matar para hacerse un abrigo de piel. Quizá le parezca poco, con la cantidad de animales que mueren cada día, y nos los comemos… Vale, de acuerdo: 300 chinchillas hay que despellejar para un abrigo, de esos que tanto porte dan. Las dos especies de chinchilla están, ambas, en peligro grave de extinción.

El pasado 22 de octubre el centro de Valladolid asistió con sorpresa a una inusual reivindicación animalista. Frente a la joyería Tremiño, en la Calle Santiago, un desfile de moda en (muy) pequeñas dimensiones satirizaba la alta costura peletera: mientras los modelos recorrían una y otra vez la pasarela, tenían al lado los cuerpos masacrados de los animales que les habían regalado su propio abrigo natural.

Los carteles que promocionaban la SEMINCI a lo largo de toda la conocida calle comercial eran sin más ignorados ante una crítica feroz de costumbres tan arraigadas como triviales y obsoletas, la vanagloria del consumismo incluída…

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