Para que os hagáis una idea, hace un par de fines de semana se celebraron los Sanfermines. En este evento pamplonés fueron denunciadas ocho agresiones sexuales diferentes. Todo esto parece totalmente impensable y surrealista en el siglo XXI pero sin embargo, es lo que está ocurriendo en las ciudades españolas.

Creo que las campañas llevadas a cabo por instituciones como el Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha no están teniendo la suficiente capacidad para erradicar o llegar a reducir este acto tan atroz. La población parece no darle la suficiente importancia a este tema. Con las cifras que ha asegurado Interior debería existir una mayor respuesta social de ambos géneros. Pero esto todavía no ha ocurrido. Junto a esta escasa respuesta social, tampoco ayuda que las campañas para evitarlo sean escasas. Está claro que existe un sector social que ni reacciona ni pretende hacerlo. Tampoco los políticos, ya que si quisieran llevarían a cabo muchas más charlas a jóvenes. También podrían aumentar la protección a chicas jóvenes en calles oscuras y desiertas de madrugada, momento en el que ocurren un porcentaje de estas violaciones.

Para concluir, en mi opinión, las penas que reciben estos despreciables seres son totalmente insuficientes y esto tampoco ayuda a la erradicación de estos actos. La mayoría de violaciones son castigadas con penas de prisión de 6 a 12 años. Estas cifras me parecen muy escasas con relación al daño que hacen a la persona que lo sufre. Porque pese a no ser un asesinato de violencia de género, en cada uno de estos actos muere una parte de la mujer para toda la vida. Y este daño es mucho mayor para ella que para el violador que como mucho le caen doce años.

Anuncios